Un blog se escribe desde donde se vive, a veces un quinto sin ascensor, la cola del paro, las musarañas o los desengaños. En la felicidad se escribe menos, pero se vive más, tampoco es siempre así, ni todo lo contrario. Tampoco siempre se escribe desde la distancia adecuada.
10 nov 2005
Que se rasgue el nudo en llanto que esta presión no soporto sin la porción diaria de placer masoquista que el regodeo en el dolor me ofrece
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